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Alejandro González Mercado

 

ARTÍCULO DE EXPRESIÓN ESCÉNICA

ESCENARIO: JUEGO EN SERIO

Por: Alejandro González Mercado

 






Comúnmente se define al escenario como el lugar del teatro en que se actúa o desarrolla una acción, un suceso. Hoy día, sabemos que cualquier espacio puede ser escenario: una plaza, la calle, un museo, un teatro a la italiana, un estadio, el transporte público.

Amen de que sea cierto, existe más de un factor involucrado en el entramado que conforma el suceso escénico que no obedece exclusivamente a la actoralidad sino que abarca otras manifestaciones como la danza, la ópera, el performance, la dramaturgia, la arquitectura, la iluminación, la música, el canto.

Es decir, el escenario es un espacio donde ocurre la expresión de diversas manifestaciones variadas en forma, mensaje, contenido, duración, calidad y nivel, ya sea amateur o profesional.

En todo caso, el tema que nos ocupa se concentra en éste último rubro. Esto quiere decir que el escenario debe asumirse como el espacio de trabajo; tal como el médico debe estar acreditado para ejercer en un hospital, el actor, el músico, el bailarín, el escultor o el cantante, deben estar preparados y conscientes que su quehacer puede y debe ir más allá del oficio, del hacer por hacer, pues si bien no está en juego la vida de un paciente, si está en juego la propia vitalidad.

La vida artística y cultural (cuyo acontecer se da por supuesto en los escenarios) constituye uno de los indicadores ideológicos, económicos y de desarrollo de un país, junto a otros como lo son el deporte de alto rendimiento y/o la investigación científica.

Más allá de que en México se comprenda o no la relevancia que conlleva el impulso en dichas esferas, puede considerarse que el estar escénico en cualquiera de sus expresiones, no constituye un acto de inspiración momentánea, de ocurrencia o como resultado de la casualidad. De por medio hay un mensaje, una tesis ideológica, una consigna sociopolítica, una historia o un instante de placer.

Cualquiera sea el caso, existe un compromiso esencial y hasta primario que puede ir más allá de las dedicatorias a la nación, de los buenos modales con el público, de la corresponsabilidad con los colegas y que guarda relación con algo más cercano: el compromiso consigo mismo, ergo, con el acto creativo, luego entonces, con la presencia del otro, el espectador.

Para Pablo Picasso, quien desde la infancia se consagró a la pintura, tanto por educación, gusto y feroz talento, reconocía que “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”.

El cantante no está eximido de consagrarse a la formación, independientemente del género y de su propio talento. Al asumir su vocación artística (como en cualquier disciplina), asume no sólo una profesión si no un estilo de vida que lo haga reconocer la naturaleza propia y de su tiempo; lo lleve a aceptar el compromiso con su entrenamiento en el más amplio sentido y lo orille a liberar sus emociones y a cultivar su intelecto con el goce inherente que conllevan las cualidades de lo artístico.

Esto quiere decir que el escenario es la comarca de la libre expresión, desde uno o varios lenguajes, estilos, idiomas, gestos, sonidos. Y que si bien la expresión da cuenta de lo que somos y de lo que no, es claro también que el lugar desde donde lo hace no puede partir de lo cotidiano, aunque haga referencia a ello. Esto es, la importancia de delimitar el terreno de lo que acontece dentro del espectáculo como experiencia sensible para el que hace y observa, diferenciada de la experiencia individual y cotidiana.

Así, con esta primera y breve intervención, se da pie a un guión no de verdades pero si de posibilidades de reflexión, de rutas nada innovadoras pero sí esenciales, circunspectas al paso de otras posibilidades y formas, abiertas al cambio de los días y al de las opiniones propias del iniciado que aquí redacta.

Inconmensurablemente agradezco a Eddie Robson en quien encuentro no sólo a un colaborador firme y comprometido con sus creencias, si no a una persona de auténtica confianza y a un amigo a toda prueba.

Y gracias a ti que destinas un espacio de tu tiempo a revisar el sitio, ya por interés, por entretenimiento, por solidaridad o por lo que sea. Mantener canales de comunicación como éste tal como ocurre con las columnas del periódico o las emisiones de radio, permiten no sólo distraernos si no conectarnos para compartir, como prueba inquebrantable de que somos, estamos y existimos.

 

Alejandro González Mercado
Stage Presence Coach

ARTÍCULO DE EXPRESIÓN ESCÉNICA